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RESPETO, DEL LATIN RESPECTUS

Análisis de una tortilla

Análisis de una tortilla

Veamos. El otro día estaba hablando con una buena amiga mía sobre un tema muy curioso, del que creo que todo el mundo ha hablado en algún momento con otra persona. No es el sexo, ni el futbol, ni el tiempo, ni la música...aunque por lo que he dicho anteriormente, pudiese ser cualquiera de ellos. La verdad es que he dicho CURIOSO, y el resto de temas que he nombrado han perdido toda curiosidad porque están constantemente en la boca de la gente (huy, eso aplicado al sexo puede crear cierta rocambolesca confusión que haga asomar una sonrisa, o proferir una carcajada a algun comentarista, lo que me alegraría ya que no todo lo que quiero expresar con lo escrito aquí son aburridos razonamientos), y no es sino "darle más y mas vueltas " a los mismos temas una y otra vez.

Pues bien, ese es el tema que traté con mi amiga el otro día: dar vueltas a las cosas. No os voy a aburrir sobre que conclusiones ni cosas buenas/malas sacamos tratando esta cuestión, ya que tan solo quería referirme a una metáfora que se formó inexplicablemente clara en mi cabeza y que refleja de manera aplastante mi opinión sobre este asunto.Es una metáfora que algunos podreis definir como estúpida o pueril, pero que a mi me convence totalmente....y que además está riquisima. Es un Tortilla de papas (homenajeo desde aqui a mi amigo Ale, ese canario que tanto aprecio.Un abrazo,Xaxo).

Pues si, una tortilla de patatas o tortilla española. Os explico brevemente la metáfora: yo defendía ante mi amiga (que para nada era contraria a mí) que no hay que darle muchas vueltas a las cosas, porque creo que eso comienza a difuminarlas en tu cabeza, empiezas a ver las mismas cosas que al principio pero sacándoles una perspectiva distorsionada, distinta a la realidad en definitiva. Ella estaba de acuerdo conmigo, pero me preguntaba si entonces era mejor no darle vueltas a las cosas y ya está. Entonces mi mente carburó del todo una idea (metáfora) que llevaba unos minutos creándose dentro de mi. Salió la Tortilla. Realmente creo que a mi amiga no le llamó nada la atención el que le expusiese una metáfora tan rara, debe ser que ya está acostumbrada a las cosas tan ídem que hago. Pero a mí si me sorprendió que algo tan sencillo y barato saliese tan bien hilado por mi boca y se acoplase de una manera tan perfecta a mi opinión sobre este asunto. Es bueno darle solo las vueltas necesarias a las cosas, sin pasarse ni quedarse corto. La metafora consiste en que a la tortilla lo ideal es solo darle una vez la vuelta, consiguiendo así cocinar/ver sus dos caras, las dos unicas que tiene. ¿Qué ocurre cuando seguimos dándole más vueltas? No hacemos sino ver una y otra vez las mismas caras de la tortilla, pero con una diferencia entre cada vuelta: cada vez están mas quemadas. Al darle muchas vueltas a cualquier cuestión, nos parece ver que sacamos muchas conclusiones, cada una más concreta o sofisticada que la anterior, lo que nos hace creer que todo es muy complicado y dificil de solucionar. No nos damos cuenta, esta es mi opinión, de que no hacemos sino distorsionar datos, actos, y comportamientos concretos, que tienen un contexto espacio-tiempo determinado, y que solo tienen por sacar una, dos o tres conclusiones, y que eso se consigue tan solo parándonos a pensarlas durante 10 minutos. Creo que el resto de horas que dediquemos a buscar 20 o 30 conclusiones más, no es que sea tiempo perdido, sino que es tiempo mal aprovechado, ya que todo el tiempo que dedicamos a hacer una tortilla, dándole vueltas sin parar, hasta que obtiene el color quemado que más nos satisface, lo podríamos emplear en cocinar muchas más tortillas, con ese color dorado y con el cuajo perfecto que solo se obtiene de la tortilla de patatas. "Solo" quería comentar eso.

Y siguiendo con la nueva tradición que me he auto-impuesto, os regalo otra maravilla guionística de mis sociólogos preferidos, Los Simpsons:

Marge (a Bart y Lisa): No quiero veros pelear de ese modo nunca más, os queremos a los dos por igual, no teneís que competir el uno con el otro, repito, no teneis que competir el uno con el otro...

Homer (entra corriendo): ¡Apu ha telefoneado! El viernes juegan el equipo de Lisa contra el equipo de Bart. No me seais blandos porque sois hermanos, ¡¡el viernes quiero veros luchar por el amor de vuestros padres!!! Luchar, luchar,luchar,luchar....

La Prospe, febrero del 7

5 comentarios

La niña -

Seguramente para saber cuál es el cuajo justo de la tortilla hay que haber quemado algunas antes.

Muak

se me respeten -

¿qué comentario? Yo no he borrado nada de nada...si ni siquiera se como coño borrarlos .Aunque te garantizo que nunca censuraré nada.Nunca

Andrés -

Has borrado mi comentario???? no me lo puedo creer. La censura ataca de nuevo.

BL!! -

joder...

Mariano -

Un 2 por 1:
- el artículo de ayer me pareció magnífico, vigilaré más los arcenes (aún como ciclista)
- una amiga mía me dijo algo parecido a lo de la tortilla, sólo que es bastante más gráfico. La mierda, el dolor, se consigue enterrar, pero cuando lo remueves, huele y duele de nuevo.

Sigue ahí, Tony.
Eine Umarmung, Jung!